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Quiénes somos
& nuestra historia

En pleno corazón de la Barcelona turística, muy cerca del templo de la Sagrada Familia, se encuentra un restaurante que lleva el genuino nombre de Los Bellota.

Fiel a su denominación, hace de los productos extremeños su santo y seña, y los convierte en la puerta de entrada a una ruta gastronómica que ofrece prolongarse hasta el domicilio de los comensales. Este proyecto es fruto de la iniciativa de Fernando García, nacido en Badajoz, y Carmen Hou, nacida en Taiwan, en colaboración de otro socio, Cosme.

Fernando se trasladó hace casi 15 años a Catalunya por trabajo, en el ramo de la construcción. En esta tierra es donde conoció a Carmen, que ha estado toda su vida vinculada por familia al mundo de la restauración, estando al cargo de varios restaurantes desde muy joven.

Será precisamente Carmen quien, al viajar a Extremadura para visitar a la extensa familia de Fernando, se da cuenta de la riqueza culinaria, la calidad  y el carácter único de la gama de productos autóctonos extremeños. A partir de ahí empieza a pensar de qué manera puede explotar este descubrimiento. Así es como se abre el primer restaurante Los Bellota, en el año 2007, en el barrio de Pueblo Nuevo de Barcelona, donde se prevé crear una nueva zona de edificios dedicada a oficinas y negocios, el denominado Distrito de la Innovación, 22@Barcelona. Sin embargo, llega la crisis en el 2008 y toda la expansión prevista para el nuevo barrio queda absolutamente paralizada.

La segunda oportunidad para Los Bellota llega en el mes de marzo de 2011. Encuentran un local extraordinariamente bien ubicado, al lado del templo de la Sagrada Familia. Animados por varias personas, deciden abrir este nuevo restaurante y darle al barrio un toque extremeño.

¿POR QUÉ LOS BELLOTA?

Fernando nos cuenta, que fue a Carmen a quien se le ocurrió el nombre de Los Bellota. Sería algo así como si habláramos de Los García, Los Pérez o los Martínez. Suena familiar, tiene un toque divertido y el resultado fue, y sigue siendo, el que Carmen quería obtener: cuando alguien escucha este nombre por primera vez, sonríe.

Pasamos a hablar del establecimiento en sí, de su funcionamiento, clientela, carta, servicios que ofrece, etc.

Cuenta con dos tipos claros de clientes. Uno de ellos es el extranjero, debido a la nueva ubicación del restaurante en una zona muy turística. Este cliente no duda en llevarse alguno de los productos expuestos en la tienda, como souvenir. El otro tipo es el vecino del barrio de la Sagrada Familia, vecino muy fiel a su barrio -nos puntualiza Carmen- que valora y aprecia la calidad de nuestros productos, especialmente jamón, embutidos y quesos.

Como ya se ha mencionado, el establecimiento también tiene tienda, con el mismo concepto con el que se ideó Los Bellota: sólo productos extremeños. Se trata de dar la posibilidad al cliente, satisfecho con lo que ha consumido, de llevarse a su casa una botellita de aceite de oliva, una botella del vino que ha probado durante la comida o un paquete de jamón ibérico de bellota envasado al vacío, entre otras cosas. Todo esto desde un planteamiento muy dinámico, que les lleva a estar actualizando su página web, incorporarse a las redes sociales o, en un futuro próximo, crear una tienda on-line.

Tras un año de funcionamiento la carta ha variado poco. Su plato estrella es el surtido de carnes de cerdo ibérico, como la presa, la pluma y el secreto. Según nos dice Carmen son piezas bastante desconocidas en Cataluña y con este plato puedes disfrutar de todo un poquito.

También ofrecen un plato del día, que va cambiando de lunes a viernes, que se adapta según la estación del año. Así, el potente cocido extremeño de los viernes de invierno, se ha cambiado ahora por un fantástico gazpacho extremeño o un riquísimo y fresquito ajoblanco.

En el apartado de los postres dos apuestas seguras: los rabitos de chocolate, higos cubiertos de chocolate, y un helado casero de bellota.

Lógicamente, tratándose de un restaurante enclavado en Barcelona, es inevitable algún que otro mestizaje gastronómico. En Los Bellota se sirve un pan de cristal tostadito, en una cestita donde hay tomates y ajitos para poder untar, y así se tiene un pa amb tomàquet, tan típicamente catalán y excelente acompañante de las chacinas extremeñas.

JAMÓN, TORTA y HABLA

El hecho de estar día a día en contacto con la clientela, es un magnífico observatorio para saber si se conocen o no los productos extremeños en Catalunya, aquí llegó con mucha fuerza el jamón ibérico procedente de Andalucía. Según explica Fernando poco a poco, vamos detectando que se va introduciendo el jamón ibérico de bellota de la Dehesa de Extremadura, como algo realmente bueno y en el mismo nivel que el archiconocido jamón de Jabugo.

En cuanto a los vinos extremeños, nos dice que tampoco son muy conocidos, aunque vinos que han realizado una buena campaña publicitaria, como son Habla y Habla del Silencio, que por su excelente sabor triunfan.

Algo parecido sucede también con los quesos. La Torta del Casar es perfectamente conocida en Catalunya, pero quesos de cabra u oveja, curados al pimentón o al romero, producen en nuestros clientes una grata sorpresa.

En su opinión, este desconocimiento general es consecuencia de una falta de inversión en publicidad por parte de los productores extremeños. Quizás es debida –añade-, a que muchos de estos productores son pequeñas empresas, con falta de recursos, o cooperativas, a las que se debería ayudar desde los estamentos pertinentes.

En cualquier caso, Los Bellota aportan su granito de arena diario, para conseguir la divulgación de las excelentes denominaciones de origen extremeñas.